Capitulo 42: Una confesión descarada.
Yurina al ser apartada por ese Rey, terminó cayendo acostada sobre la cama.
—Landel~ —sonrió con su rostro ruborizado— eres malo, no me dejaste probar de nuevo~ —reprochó ella haciendo un puchero.
—¡¿Yurina Beforth, qué te pasa, acaso estás ebria?!
Yurina se volvió a sentar en la cama.
—¿Ebria, yo?, no, mira~ —señaló ella la botella y Landel volvió a ver a la mesa— te dejé un poquito~
—¡Es increíble!, realmente te