—¡Rey Landel! —exclamó ella deteniendo a ese alto hombre de su mano enguantada.
Él posó sus ojos dorados en ella.
—¿Qué ha dicho? ¿No escuché mal? ¿De verdad puedo? —preguntó Yurina emocionada.
Él asintió.
—Sí. De todas maneras, desde el inicio has dejado claro que no te importa como te vean los demás, así que si se burlan de ti, no te afectará en nada. Solo sigue tu papel y sobre todo cumple tu trabajo.
"Es cierto, le dije que no me importaba mi dignidad y que podía dejar de lado mi orgul