CAPÍTULO 91: REDENCIÓN
Clara Beaumont
Bajo del taxi con las manos temblorosas sin saber muy bien qué se supone que le diré. Maxwell ni siquiera alcanzó a decirme el número de su habitación. Llego a la recepción y pregunto por él, pero la odiosa mujer no me da la información que quiero.
—Lo lamento, pero eso es confidencial, no puedo decirle cuál es su habitación.
—Solo quiero saber si está aquí, eso es todo.
—No puedo darle esa información tampoco.
—¡Eres una…! —me contengo de insultarla cuando