CAPÍTULO 85: EL TESTAMENTO DEL ABUELO
Tengo la mente en blanco. O al menos eso es lo que intento para no pensar en él. Pensé que sería igual que la última vez, pero por alguna razón su traición me duele mil veces más ahora.
Es curioso, porque durante cinco años pensé que había dejado de ser la señora Kingsley. Cuando descubrí que eso nunca había dejado de ser, me sentí casada otra vez con él. Como si esos años nunca hubiesen pasado. Sin embargo ahora que realmente estamos divorciados, debería s