CAPÍTULO 57: YA NO PUEDO SEGUIR NEGÁNDOLO
Camino a toda la velocidad que mis piernas me lo permiten. Antes de buscar a mi hija, me oculto detrás de una pequeña casa de almacenamiento y me recuesto contra la pared mientras intento regular los latidos de mi corazón. Las lágrimas que trato de contener se desbordan haciendo que mi maquillaje sufra las consecuencias. Esto no puede ser, no puede estar pasando.
Él me ha dicho me ama y yo me he derretido como mantequilla ante esas palabras. ¿Cómo es po