CAPÍTULO 48: SUSTO DE MUERTE
Mi abuelo se ha muerto.
Casi no llego para escuchar sus últimas palabras y verlo exhalar su último suspiro. Por suerte, alcancé a tomar su mano todavía tibia entre las mías y, entre lágrimas, escuchar lo que tenía que decirme.
“Han, eres una gran madre y una gran empresaria. Has logrado por ti sola en cinco años lo impensable… quiero que sepas que… estoy muy orgulloso de ti y seguramente tu padre también lo estaría si aun viviera”.
Poco después de eso, falleció de u