CAPÍTULO 34: HURACÁN DE SENTIMIENTOS
Unas horas antes…
Regreso al hotel sintiéndome mucho más relajada. Dar esa conferencia no fue tan aterrador como me lo imaginé. Cuando llego a la habitación, encuentro a Kendra comiendo golosinas con mi hija mientras ven una película de princesas.
—¡Mami! ¡Volviste! La tía Kendra me llevó a la piscina, y luego comimos estas gomitas de dulce y estamos viendo Frozen —me dice animada.
Kendra me mira con una sonrisa cómplice y se encoge de hombros.
—No pude resi