CAPÍTULO 19: NO TE CREO NADA
Ver sus ojos desorbitados y su reacción anonadada me pone muy nerviosa. No sé cómo va a reaccionar. Tal vez me excedí al golpearlo, pero tenía tanta furia contenida en mi interior que no he podido ser capaz de controlarme.
Cuando lo miro lo único que se me viene a la mente son esas imágenes asquerosas de él acostado con su cuñada. Solo de pensarlo vuelvo a sentir náuseas en mi estómago.
—¿Acabas… de golpearme? ¡¿Qué te pasa Hannah?! —exclama dando un paso hacia mí.