43. Secretos desvelados
«Porque aún cuando sea difícil, el amor debe sanar y no dañar. Si hace daño, no es amor de verdad...»
Las cosas estaban más tranquilas. Sus latidos ya iban a un ritmo normal, respiraba más tranquila y su cuerpo dejaba de estar en tensión. Estar en brazos de su amante griego definitivamente era todo lo que había necesitado aquellos meses lejos de su lado. Un poco de su compañía y se sentía en casa.
Lo extrañaba tanto que no importaba nada de lo que había sucedido, el lugar al que pertenecía era