Capítulo ochenta y nueve: Una vida normal
“Narra Harry Mascherano”
Mis hombres cubren el terreno con rapidez y rodeo el barrio de Ariana solo para pasar de largo.
—Señor —contacto con mi jefe de seguridad—, son hombres de Anatoli Petrov.
¡Maldit0 infeliz!
—¿Qué está pasando? —chilla mi mujer histérica mientras yo me comunico con mis hombres, dando indicaciones.
—La zorra de Cinthia Brown, eso pasa. Despéjennos el camino —ordeno al equipo por el móvil—. Tomaré la carretera central rumbo al aero