Capítulo setenta y cuatro: Tres meses
“Narra Harry Mascherano”
Analizo la estructura, cuidando que cada detalle esté en su lugar. Aunque solo un tonto se atrevería a cambiar...
—¿Quién ha puesto una cascada artificial en la zona de los ascensores? —observo a cada uno de los presentes, ansioso por romper el cuello de cualquier ser viviente. Ellos tiemblan en respuesta sin pronunciar palabra, excepto por el vejete por supuesto. Él ya se ha acostumbrado a mi presencia y pocas cosas lo impresionan