Capítulo cuarenta y siete: Está loca
"Narra Harry Mascherano"
Abro la puerta con la vista fija en él, dejando claro que se le ha terminado el tiempo. No obstante, en cuando devuelvo la mirada al frente, me obligo a detenerme en seco.
Un montón de inútiles, encabezados por la secretaria con cara de espanto, se encuentra reunido en el pasillo como moscas atraídas hacia el pastel.
«Ridículo»
Esto en mi empresa no sucede.
La mirada de la rubia más pálida que una hoja de papel se pierde por la re