POV de Emma
Hace cuatro meses no poseía nada más que una maleta, una pila de cuadernos de bocetos y una decisión que había tomado parada en el pasillo de una casa que nunca me perteneció de verdad.
Era una mujer sostenida por el hilo más delgado de dignidad, saliendo por una puerta principal con papeles de divorcio en la escalera y la voz de Cassy Hawthorne a mis espaldas diciéndole a Alex que me dejara ir porque volvería cuando la realidad me golpeara. La realidad me había golpeado. Solo que n