Mi mamá cacheteó a Laura con desesperación.
—¿Cómo te atreviste? ¡Era tu hermana! ¿Por qué la quieres muerta?
Laura se tocó la mejilla roja. Nadie la había tratado así. Sus ojos estaban llenos de odio.
—¿Por qué ella merecía todo? ¡Éramos gemelas! Nos veíamos iguales. ¿Por qué siempre fue mejor que yo? ¡Ustedes la preferían! ¿Para qué me tuvieron?
Mi mamá quedó atónita.
—¿Acaso no te dimos todo? Tu padre y yo solíamos ser justos con las dos. Después de la cirugía de mi papá, hasta te consent