Xander despertó lentamente aquella mañana.
Al principio, no abrió los ojos por completo. Simplemente se quedó quieto, disfrutando de la tranquila calidez que lo envolvía. Entonces lo sintió.
Algo suave.
Unas yemas ligeras rozándole el cuello.
El roce era cuidadoso, casi distraído, como si la persona ni siquiera fuera consciente de lo que estaba haciendo.
Pero Xander supo de inmediato quién era.
Ivy.
Una pequeña sonrisa se formó en sus labios.
No se movió de inmediato. Se quedó ahí, dejándola co