Ivy no pudo dormir aquella noche. No dejaba de dar vueltas en la cama, mirando el techo, para luego cerrar los ojos otra vez y volver a abrirlos segundos después.
Cada vez que intentaba dormir, su mente se negaba a cooperar.
Temía tener una pesadilla.
Y si eso pasaba… Xander podría darse cuenta.
O peor aún, podría empezar a hacer preguntas.
Y eso era lo último que ella quería.
Exhaló lentamente y se sentó en la cama, acercando más la manta a su cuerpo.
Así que decidió que simplemente se quedarí