Mundo ficciónIniciar sesiónDiana salió del ascensor caminando a pasos rápidos, se dirigió hacia el escritorio de su asistente.
—¿El doctor Cárdenas, ya llegó?
—Sí, señora, está en la sala de juntas con el ingeniero Rodrigo.
—Gracias.
Diana, de inmediato, se dirigió a su oficina, dejó su bolso y su chaqueta en el perchero, entonces sin querer escuchó la charla que su esposo mantenía co







