Su ángel estaba siendo el demonio ahora, ella no daba su brazo a torcer y por muy solos que estuvieran y por mucho que se esforzara ella no cedía a perdonarlo o darle placer. Isla estaba siendo fuerte ante los encantos y la seducción de su esposo, verlo pasearse desnudo por la habitación después de salir de la ducha con su masculinidad erguida, que la mire con deseos y que le hable siempre con voz ronca y erótica no se lo pone fácil.
Logan paseó la mano por el cuerpo de su mujer, había intentad