— ¡Henry! - gritó asustada y horrorizada, sin pensarlo ni un segundo, tirándose a la piscina para rescatar a un Henry que no reaccionaría y se ahogaría en pocos minutos.
— Creo que es verdad que está completamente enloquecido— dijo uno de los jóvenes, mirando al fondo de la piscina, ahora sí, un poco preocupado, pero muy parado en su sitio.
— Más que loco, porque hasta los locos saben nadar— le respondió otro mirando divertido cómo la pobre Eva luchaba en el agua por sacar a Henry a flote.
— ¡E