TYLER
Cora estaba actuando de manera extraña.
Lo realmente extraño era que yo lo había notado.
Nunca antes había intentado entender a las mujeres. No tenía sentido hacerlo: entraban y salían de mi vida en cuestión de horas.
Pero con Gail, todo era diferente. Había llegado a conocerla. Había aprendido a leerla, a escuchar las cosas que no decía. Podía captar el tono de su voz o ver la mirada en sus ojos.
Todo eso significaba algo.
Y últimamente, ella había estado distante y distraída.
Tampoco me