En el auto, un hombre bien vestido parpadeaba con sus grandes ojos y saludaba a Estrella, —permíteme presentarte a Kyle, el agente de Estrella.
Elena, con la cara levemente sonrojada, respondió con suavidad, —hola, señor Kyle.
Kyle rio, —hola, guapa.
—Dario, tu amigo es realmente encantador, — comentó Kyle con una amplia sonrisa.
Con esa risa, Elena se sintió aún más avergonzada.
—Ella es una persona tímida, no te burles de ella, —le dijo Dario con una mirada de reojo, y luego observó tiernament