—¿Qué demonios quieres hacer?
Una voz muy fría rompió estrepitosamente el aire. Elena y Ana se miraron, ambas con una expresión de sorpresa total, sin esperar que él apareciera en ese momento y lugar.
Parecía que su mirada contenía una pizca de duda o descontento hacia el comportamiento de Julian.
—Silvio, Elena apenas golpeó a Julian por accidente, todo esto realmente es culpa mía. — Paula llegó apresurada, con los ojos enrojecidos y las delicadas lágrimas a punto de caer. —No debía venir a pas