En un momento, el sonido del teléfono móvil rugió como una bestia salvaje, sin embargo, Elena lo ignoró.
Ella en cambio se encontraba llorando desconsolada, sumida en una profunda tristeza, despidiéndose en ese momento del pasado. Cada lágrima parecía contar una historia indescriptible.
Poco después, otro mensaje de Ana apareció de inmediato en la pantalla. Elena miró ansiosa las palabras, como si pudiera ver la expresión de preocupación y ansiedad de Ana a través de ellas.
—Elena, en realidad h