—¡Silvio es mío! ¿Quién te crees que eres? ¡No eres más que una simple herramienta! ¡Y tú, Elie, no pienses que solo porque Silvio te considera una verdadera amiga, puedes seguir seduciéndolo en nombre de esa amistad! ¡Y además... además...
Paula gritaba tan fuerte que parecía en ese momento que iba a llorar.
Elena estaba un poco curiosa, preguntándose qué es lo que Paula estaba tratando de decir al final cuando se quedaba sin palabras.
Elie no pudo evitar reírse: —¿De verdad crees que tu Silvio