Así que, siguiendo a Silvio de regreso a Villa Flor, parada en el salón, Elena se sentía un poco irreal.
¿Fue engañada para regresar?
—Dime, ¿por qué quieres actuar? — Después de entregar su equipaje a Carmen, él la miró fijamente.
Después de un breve tiempo de calma, los ánimos de ambos se tranquilizaron aún más.
Elena recordó muy bien las palabras de Ana: —Dile lo que piensas, él no es una persona irrazonable, de lo contrario no estaría discutiendo contigo durante tanto tiempo.
—Quiero ganar d