Elena levantó la vista hacia Paula, a quien no entendía del todo.
En sus encuentros anteriores, sabía que ambas no se agradaban mutuamente, pero para Elena, Paula parecía ser simplemente una joven riquilla y consentida por sus padres.
Y al parecer, lo era de verdad.
Estaba insinuando que Elena era una simple ignorante del mundo. Burlándose de que, aunque esté relacionada con Silvio, no tenía derecho alguno a estar allí para cenar.
Elena sonrió: —Es cierto que este lugar tiene muchísima fama, per