MELODY
Haber pasado la noche fuera de la mansión de Roman y haberme quedado en un hotel, hace que el remordimiento me golpee el pecho de una manera descomunal, en especial porque no estuve cerca de mis hijos. Cuando abro la puerta, lo primero que me recibe es la mala cara de las empleadas, el reproche sigue dibujado en su rostro y eso aumenta mi incomodidad.
Estar aquí se siente como estar a punto de ser ejecutada. Subo las escaleras, paso a la habitación de mis hijos, los cuales están dormido