EMMA
Debe ser una broma de mal gusto del destino, es que no me puede estar pasando esto, no solo tengo que soportar la idea de que mi histérica hermana esté saliendo con el mismo hombre con el que perdí la virginidad, sino, que ahora nos volvemos a encontrar, él parece tan sorprendido como yo, solo que lo disimula bien, ya que en cuanto nos reconocemos, solo me echa un vistazo fugaz para volver a concentrarse en mi hermana.
—Ella es mi pequeña hermanita —arguye Nayel con orgullo, mentirosa, co