ALESSANDRO RINALDI
DUE CUORI
DOS CORAZONES...
Llevo horas con el corazón en la mano, tengo la imagen de Antonella cubierta de sangre, su cuerpo casi sin vida y cada maldito recuerdo me tortura en mi vida, sentí un miedo como el que me come ese fuego que quema cada célula de mi cuerpo.
Llevo horas sentado en una silla de hospital sin noticias de ella y solo pido que esté bien porque de perderla, una parte de mí muere, al final el diablo si sabe amar a su manera, pero lo hace.
A lo lejos observo s