IDEE STUPIDE.
IDEAS TONTAS.
ANTONELLA RINALDI.
La luz resplandeciente proveniente de la ventana me despertó de la paz en la que mi mente se encontraba, me cubrí con la fina sabana intentando ignorar la luz necesitaba unas horas más de sueño
-Belleza, despierta que hemos aterrizado ya-susurro mi esposo dando caricias por mi cabello.
- ¿Qué hora es? -dije suspirando.
-más del medio día-me respondió, vaya, sí que fue un viaje extremadamente corto.
- ¿No podría dormir un poco más, esto está r