Olivia
—Literalmente, eso fue todo —insistí—. Tenía preguntas sobre la presentación.
—¿Por una hora? —preguntó Alice.
—Es minucioso —repliqué, sintiendo el calor subir a mis mejillas por el doble sentido.
—Apuesto que sí —Nova movió las cejas con picardía—. Minucioso en todos los sentidos correctos.
—¡Dios mío, para! —reí, a pesar mi misma.
—Vamos, Liv —insistió Vivian—. Puedes contarnos si pasa algo entre ustedes.
—No pasa nada —respondí con firmeza—. Apenas lo conozco.
—Deberías conocerlo mejo