Capítulo 89; Una boda triste.
Dos semanas más tarde, ha llegado el día de la boda de Klaus y Kira.
Kira se sentó frente al espejo, su vestido de novia resplandeciendo en la luz de la habitación. Annette y Anastasia, su prima y tía, la rodeaban, admirando su belleza. Pero Kira no veía su reflejo, solo veía una prisión de seda y encaje, un cárcel de lujos
— Eres una novia preciosa, Kira— dijo Annette con su voz dulce.
— Sí, estás radiante— agregó Anastasia. Kira sintió un nudo en la garganta, su corazón pesado como una