Capítulo 69; Debes casarte.
—¡AMAIA!— gritó la menor de los Müller mientras salía corriendo hacia su hermana, Amaia sonrío feliz ante aquella reacción tan genuina, la felicidad la inundó al poder estrechar entre sus brazos a su pequeña hermana —¡Estás aquí!— dijo ella llena de alegría.
—He vuelto, pequeña—le dijo con ternura— No me perdería tu cumpleaños por nada del mundo.
—Aun falta, no pensé que vendrías— le dijo alejando y luego girandose hacia Nikolay— que bueno que tú también estés aquí— le dió un corto abrazo,