Amaia y Nikolay tomaron un baño juntos, estaban muy agotados y aunque deseaban meterse bajo las sábanas y dormir, Nikolay le había prometido que hablaría con Aimara, así que después de darle el celular para que llamara, se marchó por un trago.
Amaia tomo el teléfono y le marco a Aimara quién respondió rápidamente.
—¿Si?
—Aimara cariño, soy Amaia.
—Que felicidad poder escucharte, me alegra saber de ti. ¿Estás bien?
—Estoy muy bien. He estado muy preocupada por ti, Nikolay me comentó que padre