Capítulo 103; La danza de la muerte.
Las paredes de la jaula resonaban con el eco del miedo y la desesperación. Amaia, en medio del caos, vio cómo dos espadas relucían bajo la tenue luz que se filtraba desde lo alto. La figura del hombre de la máscara se desvaneció tras un torbellino de sombras, dejándolas a ella y a la mujer, su oponente, en un mundo de tensión y peligro.
La mujer sonrió de manera malévola al recoger su espada, un destello de ambición brillando en sus ojos. Amaia, aunque más pequeña y delgada, había visto la for