Cuando llegó al coche ya tenía tres llamadas perdidas de Loren, estaba un poco insistente. Le llamó de inmediato, dejando el manos libres del coche.
—No quiero pensar que pasa algo y que por esa razón me estás llamando tanto. Loren, ¿todo está bien?
—Si, todo va bien. Solo insistencia mía porque creí que rechazabas mis llamadas a propósito. Ya nos conocemos.
Mary Jane sonrió con algo de vergüenza. Ciertamente en muchas ocasiones le había rechazado miles de llamadas a Loren, pero ahora no era el