El príncipe había sido encerrado en el sótano que por cierto estaba completamente oscuro. Según yo, tenía entendido que una cadena lo tenía atado por el tobillo a la cama y sus manos estaban esposadas. Aun así, aunque pareciera indefenso, encendí la luz y me acerqué con sigilo. Parecía dormido e incluso con esa sangre seca y el moretón en su rostro, se veía atractivo. Me sentía como en la película de la bella durmiente, ¿este príncipe también se despertaría con un beso de amor?
No pude evitar