Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos siguientes días en esa casa fui solo un mueble, un alma que se movía por inercia, tratando de no llamar la atención, pero al final del día terminábamos igual: él molestándose por un motivo diferente, golpeándome y encerrándome en el baño mientras metía a otra de sus amantes a la habitación, para que, al día siguiente, después de despedirla en la puerta, me saca







