Mundo de ficçãoIniciar sessão―Yo no te haré daño, te trataré como una reina, como te mereces ―agregó ese hombre arrogante e insoportable―. Te prometo que tendrás una vida llena de opulencia y amor, pero de nueva cuenta, no puedo cumplir nada de eso si no te portas bien.
Me arrojó a la cama y me agarré el cuello, sobándolo mientras evitaba verlo a los ojos.







