Mundo ficciónIniciar sesiónLAYLA
Llegué corriendo al departamento, la puerta estaba abierta y astillada, como si alguien hubiera entrado a la fuerza. Entré con sigilo y tomé el paraguas de la entrada como única arma. Caminé de puntitas entre los destrozos hasta llegar a mi habitación. La cuna de mi pequeña Azhar estaba vacía y mi corazón dio un vuelco. ¿También se la había llevado?
Cuando me asomé del otro lado de la







