Capítulo 59: Me gustas.
En la manada Luna de sangre, Aitana abrió los ojos confundida, sintiendo cada parte de su cuerpo demasiado adolorida y pesada, pero al mirar a su alrededor se tensó, dándose cuenta que no reconocía está habitación ni sabía dónde estaba, pero sabía que no estaba en la manada de Dominic.
«¿Dónde estoy? ¿Cómo es que llegué aquí?» Se preguntó confundida, pero entonces los recuerdos la golpearon como una bola de demolición dejándola sin aliento y haciendo que su corazón doliera.
Tenía una loba,