Capítulo 11: No mientas si no eres capaz de sostener la mentira.
Dominic sintió como la rabia recorría su cuerpo, al mismo tiempo que algo desagradable se instalaba en su corazón al imaginar a Jacob alejando a la madre de su hijo de él y haciendo uso de todo su autocontrol para no terminar atacando a Jacob cuando estaba tan furioso, aclaró: — Ella no está a la venta.
— ¿Por qué no? Si es una simple esclava para ti no veo porque no puedes vendérmela, más cuando estoy dispuesto a pagar mucho, incluso te puedo dar diez de las esclavas de mi manada a cambio de