Mundo ficciónIniciar sesiónMeruem se dejó caer completamente en el suelo de manera relajada después de ver como aquella mujer se desintegraba, en un gesto de agradecimiento alzó con mucho esfuerzo sus manos al cielo con sus pulgares en alto —¡Eso es!
—¡Si! —dijo Arabís con una extraña emoción en el pecho —¡Meruem ya está!
—Si… ya me di de cuenta… haz servido para algo.
—Alguien volvi







