Madison
El tiempo se detiene por un breve instante. Ese en el que Alec junta sus labios con los míos y me besa con suavidad y ternura. Mi corazón se paraliza también, pasan cientos de cosas dentro de mí que ni siquiera soy capaz de describirlas todas.
No voy a mentir, me gusta lo que estoy sintiendo. Sus labios se acompasan a los míos como si fuesen un engranaje perfecto, como si él y yo estuviésemos destinados a tener este momento desde siempre. Nunca había sentido algo así con nadie, ni siqui