Alec
Despertar y ver a Madison a punto de leer ese infame diagnóstico hace que la ira nuble todo mi buen juicio.
—¡¿Qué estás haciendo?! —cuestiono con una voz autoritaria.
Ella parece asustarse y deja caer al suelo todos los documentos. Quién sabe cuánto ha estado leyendo sobre mí.
—Alec… —balbucea.
—¿Acaso estabas leyendo mi diagnostico psiquiátrico?
—No… no, yo… la hoja se cayó…
—No puedo creer que estuve a punto de confiar en ti —interrumpo sus excusas baratas, porque sé muy bien que son pu