Punto de vista de Elena
Londres pasaba frente a la ventana como un borrón de edificios grises y autobuses rojos mientras el auto me llevaba hacia la sede de Axiom.
Había aterrizado hacía unas dos horas.
Apenas dormí en el vuelo. El hotel era hermoso, de esos con sábanas impecables y vista al río, pero mi mente se negó a apagarse el tiempo suficiente para que pudiera disfrutarlo.
Esta reunión era demasiado importante.
Si este acuerdo se venía abajo, la Junta jamás me dejaría olvidarlo.
Y Catheri