Punto de vista de Caleb
Debí haber dicho que no.
Ese fue el primer pensamiento que cruzó mi mente en el instante en que salí del campo, con el sudor todavía pegado a mi piel y el pecho subiendo y bajando por el último ejercicio.
Cualquier hombre inteligente habría dicho que no.
Pero yo nunca había sido demasiado inteligente cuando se trataba de Elena.
Mi teléfono vibró en mi mano.
“Oficina. Ahora.”
El mensaje de Rebecca apareció justo cuando salía del campo, todavía sudado después de nuestra pr