El día seguía avanzado, Braulio quedó en su empresa muy contento por todo lo que me estaba pasando, sentía que su vida mejoraba teniendo a su esposa a tu lado. Mientras que Cristina decidió ya ir a la suya y resolver un par de cositas, contenta por todo lo que vivió en esta mañana.
Recordó la promesa de Braulio, de darle tiempo, solo le dio un beso en la frente, suficiente para ella, sanar sanar su corazón era lo primordial.
Ámbar despidió a su padre con una sonrisa, más radiante que otros día