*—Sebastián:
Estaba siendo un imbécil.
Sebastián soltó un pesado suspiro mientras se pasaba una mano por el cabello despeinado.
Estaba en su oficina viendo por los ventanales de esta como la tarde se teñía naranja, llegando así el atardecer. En vez de estar contemplando el mismo debería ponerse los pantalones y actuar como el hombre que era, pero no, estaba siendo un imbécil con su esposa quien le había dado una oportunidad a pesar de que tenía muchas cosas para mandarlo a volar.
¿Qué estaba ha