*—Sebastián:
Cuando la saboreó por primera vez se había quedado embobado por Callen y su deseo por ella había crecido tanto que sabía que una noche no sería suficiente para estar saciado por completo de su esposa.
Una sonrisa surcó en su rostro al pensar en su esposa, quien estaba tendida en la gran cama de aquella suite en el hotel donde pasarían su noche de bodas. Algo como que le había dicho que Callen iba ser especial, pues desde que la conoció se metió en su cabeza y piel de una manera, qu